Desafío
El reto tecnológico de la institución.
La Universidad EAN operaba con múltiples integraciones entre sistemas académicos y administrativos que habían crecido de forma orgánica, sin una arquitectura clara ni gobierno técnico definido. Esto generaba fricciones en el mantenimiento, duplicidad de esfuerzo y dificultad para incorporar nuevas conexiones sin romper las existentes.
El reto era consolidar ese ecosistema disperso en una base estructurada con patrones claros, documentación centralizada y capacidad de evolucionar sin acumular deuda tecnológica.

